Los primeros pasos de la  Fabricación Aditiva emergen en 1987 con la aparición de la estereolitografía, tecnología que solidifica finas capas líquidas de resinas fotosensibles en estado líquido con un laser UV. 

Hoy, en entornos profesionales se denomina Fabricación Aditiva, (en inglés Additive Manufacturing  ó AM),  aunque en los últimos 3 años se utiliza casi de forma indistinta con el nombre popularizado de Impresión 3D o 3D Printing.